
Dicen que después de la tempestad llega la calma, pues hasta en el
Real Madrid esto es escrupulosamente cierto, ya que después de más de cinco meses dando bandazos y tras la vorágine y la marejada de bochornosos acontecimientos que se encadenaron en las elecciones, el club vive una situación de cierta calma, tensa, pero calma al fin y al cabo.
Lo cierto es que, fiel a su promesa -diez días después de su toma de posesión como presidente blanco-
Ramón Calderón se personó en el plató de
Telemadrid –en lo que vino a ser como su presentación en sociedad- para ser sometido a un interesante debate y que a mi juicio se acabó convirtiendo en un monólogo largo, insulso y sin contenido. ¡Ojo!, no quiero con ello culpar a Ramón Calderón que si hubiera sabido habría salido muy reforzado del debate, ya que la mayor parte de culpa recae, en este caso, sobre un moderador –
Siro López- y unos contertulios –
Alejandro Sopeña, Alfredo Relaño y Miguel Ángel Méndez- de los que esperaba bastante más y que pecaron en exceso de blandos.
Como no sé si todos los que habitualmente conformamos este blog habréis tenido la oportunidad de ver la visita de Calderón a Telemadrid, voy a tratar de explicar -en líneas generales porque como os digo la cosa fue bastante larga- algunas de las cosas más importantes de las que dijo nuestro presidente (espero no dejarme nada fuera, si es así recordármelo en vuestros comentarios).
‘Humanizar’ el Real Madrid. De todo lo que dijo Ramón Calderón esta fue, a mi juicio, la más interesante. Para lograrlo, Calderón propuso acabar con el modelo ‘evangelizador’ y ‘universal’ de Florentino Pérez, para tratar de
‘humanizar’ y ‘españolizar’-no en cuanto a jugadores sino a seguidores- al Real Madrid. En otras palabras, quiere bajar a los ‘galácticos’ –trataré de usar esta palabra lo menos posible- a la tierra y acercar el Real Madrid a todos sus aficionados y seguidores porque como él mismo dijo, es el momento de que el
madridismo esté más unido que nunca y porque
“el club es de sus socios”, sólo espero que estas palabras no caigan en saco roto. De ahí, que una de sus primeras decisiones haya sido jugar el Carranza y el año que viene quiera estar presente en el Teresa Herrera. En este sentido apuntó, muy al estilo de
Robin Hood, de que “
los ricos –refiriéndose al Real Madrid- tienen que ser generosos” con los que menos tienen.
Marketing. Creo que fue otro de los puntos fuertes de Calderón, ya que sin restarle ni un ápice de importancia al tema -afirmó que todo este tipo de ingresos son los que permiten sobrevivir al Real Madrid, cosa del todo lógica-, lo que sí dejo claro el nuevo presidente blanco es que
jamás volverá a estar por encima de lo estrictamente deportivo. Este es otro de los motivos por el que se ha suspendido la ‘maldita’ gira asiática y el equipo se quedará en España preparándose al 100% para el inicio de la competición. En tono irónico manifestó “hemos cambiado China por Cádiz, que es mucho mejor”.
D
ivisión de poderes. En este apartado, Ramón Calderón, gran conocedor del tema, –como buen letrado que es- se vino arriba. No en vano, habló de un
nuevo modelo de presidente. Lo que él propone es un presidente de despacho
con funciones puramente ejecutivas, bromeó al decir que su única misión en el club era
‘poner la firma’ a las decisiones de otros
(Capello, Mijatovic, Míchel), de los que a su vez debía hacerse responsable. Calderón subrayó que tras explicarles el proyecto, les indicó que eran las únicas tres decisiones que él iba a tomar en su mandato al frente del club, que tenían total libertad y que si algo salía mal, él, como presidente, asumía las consecuencias de haberse equivocado en su elección. Además, Calderón reiteró en repetidas ocasiones que jamás iba a interferir en lo deportivo, que jamás iba a pisar el vestuario, que no iba a tener apenas trato con los jugadores, vamos que su labor iba a ser la meramente presidencial, casi testimonial. Esperemos que no se le olvide y lo cumpla.
Fichajes. En este apartado, fue donde menos me gustó nuestro presidente, al que fue sólo mencionar los consabidos y prometidos nombres de
Robben, Kaka y Cesc… y venírsele el mundo encima. Aunque quiero pensar que estos futbolistas acabarán viniendo, ya no me lo creo y me disgusta decir esto porque sólo llevamos diez días de la era Calderón. La verdad es que aquí Ramón Calderón no soltó prenda. Repitió lo que dijo días antes en el
‘Rondo’, lo de que el 3 ó el 4 de agosto habría aquí
6 ó 7 fichajes, pero acabó matizándolo con un ‘intentaremos que estén’ que no suena convincente. Aunque dio la impresión de querer hacer que no sabe nada de este tema –que está en manos de un Mijatovic que esperemos sea tan hábil en las negociaciones como con el balón en los pies- creo que Calderón, que ya tiene apalabrados cuatro fichajes
(Van Nistelrooy, Emerson, Zambrotta y Cannavaro), siente sobre sus espaldas el hecho de que
en este tema no ha cumplido con lo prometido.
Elecciones. Calderón habló nuevamente de la
polémica del voto por correo, acusando directamente a
Villar-Mir, que podría denunciar a la magistrada que lleva el caso ante el CGPJ, de haber falsificado la firma de entre 100 ó 200 socios en dichos votos. Además, dijo que dicha candidatura no ha sabido aceptar el resultado marcado en las urnas por la democracia, ya que
“creían que el Real Madrid era suyo y lo podían comprar, sólo esperaban a que el día 2 se eligiera el dueño”. Nuevamente, Calderón aprovechó para agradecer a
Juan Palacios el hecho de que retirara el aval de su candidatura y reconoció que se volvería a ver con él esta semana para volver a ofrecerle un cargo que cree que debe aceptar para que el bien de un madridismo más unido.
Baloncesto. Lo he dejado casi para el final porque es de lo que menos se habló. Sin embargo, en la pregunta que cerraba el debate Siro López preguntó a Calderón si
Aíto García Reneses sería la nueva imagen del
banquillo madridista, algo que el propio Calderón confirmó con una sonrisa.
Varios. Por último, quiero destacar el empeño mostrado por Ramón Calderón en fortalecer las relaciones externas del Real Madrid con la
RFEF –de la que afirmó que pese a su mal hacer
“es la que tenemos”, la
UEFA y la FIFA. Unas relaciones que en palabras del propio presidente estaban algo descuidadas y hay que volver a fortalecer para refrendar la posición del Real Madrid en todos los ámbitos.